La ciudad de Cáceres, fue declarada Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO en 1986, ofrece uno de los
conjuntos urbanos medieval y renacentista más completos del mundo. En
sus afueras se encuentran varias cuevas prehistóricas con pinturas
rupestres: Maltravieso, Santa Ana y El Calerizo.
Como entradas a
sus murallas quedan unas cuantas "puertas" o arcos de
distintas épocas, que dan paso al Cáceres antiguo, a su conjunto
histórico.
En 1169 Fernando II toma Cáceres a los
árabes y la declaró Villa libre, no de señorío, pudiendo sus vecinos
elegir a sus 12 Regidores; inmediatamente fue repoblada por leoneses,
asturianos, gallegos y castellanos. En 1477 pasa a ser Villa de Realengo,
con regidores perpetuos.
Cáceres es una ciudad histórica cargada de
monumentos y edificios que atestiguan su imponente pasado. Los principales
monumentos religiosos del casco histórico son: Concatedral de Santa
María de Cáceres; Iglesia de San Francisco Javier; Iglesia de San Mateo;
Iglesia y Convento de Santo Domingo; Ermita de la Paz.
En el casco histórico se encuentran muchos palacios
y casas nobles, entre ellos están: Palacio Episcopal; Palacio de los Golfines
de Abajo; Palacio de Carvajal; Palacio de las Cigüeñas; Palacio de las Veletas;
Casa de los Solís o Casa del Sol; Palacio de los Golfines de Arriba; Palacio de
Toledo-Moctezuma; Palacio del Comendador de Alcuéscar; Palacio de la Isla; etc.
Otros lugares importantes del
casco histórico son sus diversas plazas: Plaza Mayor, es el principal punto de
entrada al casco histórico. Allí se encuentra la casa consistorial; Plaza de
Santa María, enmarcada por la Concatedral de Santa María, el Palacio Episcopal,
el Palacio de los Mayoralgo, y el Palacio de Hernando de Ovando; Plaza de San
Jorge; Plaza de San Mateo.
Entre los muchos platos típicos
de la gastronomía cacereña se cuentan los siguientes: Torta del Casar; Chanfaina;
Gazpacho cacereño (con tomate, cebolla, pepino, pimiento, aceite, sal, vinagre,
pan y agua); Frite (elaborado a base de cabrito o cordero); Migas extremeñas; Patatas
en escabeche con tencas; Caldereta extremeña; Dulces conventuales artesanales
(entre ellos las floretas, los pestiños, las perrunillas o los huesos de santo
a base de almendras); Escabechera navideña; Productos de la matanza.





muy chulo, si señor, avanti
ResponderEliminarsaludos blogueros
Muchas gracias, José Antonio. Poco a poco irá cogiendo forma. Un saludo.
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