La violencia y el
acoso laboral (Mobbing), es un problema que se ha ido extendiendo, y ha
aumentado en los últimos años considerablemente la preocupación social por este
asunto, y varias instituciones laborales y políticas, tanto a nivel nacional
como internacional, han mostrado su preocupación por este tema.
En España el
porcentaje se sitúa en torno al 5%, lo que cuesta a la sociedad más de 90
millones de euros por bajas o invalidez profesional.
Hay que intentar
hacer del entorno de trabajo un lugar más seguro, saludable y productivo.
No existe una
definición única y compartida de qué se entiende por violencia y acoso en el
lugar de trabajo. Violencia es un término genérico que recoge varios tipos de
abuso: conductas que humillan, degradan o hieren el bienestar, valía y dignidad
de la persona.
Hay un amplio
abanico de conductas que podrían encuadrarse dentro de la violencia en el
trabajo en general y existe una percepción diversa en función del contexto y la
cultura de lo que constituye violencia laboral. Clasificar las diferentes
formas de violencia es muy difícil y las clasificaciones más empleadas se
solapan con frecuencia.
Violencia física y
psicológica
Hay tres cosas
importantes a tener en cuenta:
1. Quedan incluidas
diferentes y variadas formas de violencia, abuso, amenaza y ataque
físico;
2. Los actos de
violencia no tienen que ocurrir exclusivamente en el lugar de trabajo, sino en
todas aquellas circunstancias relacionadas con el ámbito laboral, llegando a
incluirse el propio hogar del trabajador si el ataque es como consecuencia de
su
trabajo;
3. La violencia
implica un desafío a la seguridad, bienestar y salud del trabajador.
Violencia interna y
externa
La violencia
interna es aquella que se produce entre los trabajadores, quedando incluidos
los managers y supervisores.
La violencia
externa tiene lugar entre los trabajadores y cualquier otra persona presente en
el lugar de trabajo que no forma parte de la plantilla.
La “violencia en el
trabajo”, se utiliza para referirse a todos los tipos de incidentes violentos
en el trabajo, incluyendo la violencia procedente de terceros y el
acoso en el trabajo. El término “violencia de terceros” se refiere a las
amenazas, violencia física y violencia psicológica ejercida por personas que
reciben servicios de la organización, la violencia ejercida por personas que no
forman parte de la plantilla de la organización (alumnos, clientes, pacientes,
etc.). Y el término “acoso” estaría dentro del ámbito interno de la
organización y refiere una repetida e irracional conducta dirigida hacia un
empleado (o grupo de empleados) por un colega, supervisor o subordinado, cuyo
objetivo es victimizar, humillar o amenazar al trabajador, incluyéndose también
el acoso de tipo sexual.
En el acoso, las
principales razones para un bajo reconocimiento del problema en las empresas
normalmente son: la falta de concienciación; la carencia de
métodos/herramientas apropiadas para evaluar y manejar el problema; escasa
priorización del asunto.
Hay muchos medios
para poder evitar estos tipos de violencia, y hay que intentar erradicar
especialmente la violencia interna, ya que la externa es más complicada, ya que
se juega con el factor externo y sorpresa de una persona que no forma parte del
entorno del trabajo.
Hay muchas empresas
que cuentan con códigos internos para que estas situaciones no se den o
intentar evitarlas, y en el caso de que sucedan, cortarlas de inmediato.
Lo que está claro,
es que la base para que esto no suceda es una buena educación.


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